Hace cinco días que vivo en Madrid. Soy de un pueblo pequeño. Por eso, la ciudad grande es muy diferente. Nunca he vivido en una ciudad. Fueron muchos choques de cultura para mí. Fueron evidentes del primer momento que llegué al aeropuerto. La administración al aeropuerto fue muy diferente que lo de los estados unidos. La administración aquí no es tan organizada. Tuve que esperar mucho tiempo en la fila que necesité mostrar mi pasaporte. Solamente una persona estaba trabajando para muchísimas personas. Además, tuve que esperar sobre 25 minutos para recibir mis maletas. En los estados unidos, todo está más organizado y la gente tiene más prisa. Pienso que la gente de España es un poco más relajada. No sé si es una cosa mala o buena, pero es diferente. Además, la vida de noche es muy diferente. Los madrileños salen muy tarde. No comen la cene hasta diez por la noche y salen de marcha a las doce hasta tres o cuatro de la mañana. Es muy extraño para mi. En los Estados Unidos, yo comí la cena mucho más temprano, como a las seis. Entonces, yo trabajo en la tarea o algo después de la cena. Salgo para la noche a las nueve y no me quedo muy tarde. También, los madrileños tienen una vista diferente de alcohol. Beben alcohol al almuerzo o cuando quiere. Pero no beben para estar borrachos. Es muy normal para beber y no es una cosa como una regla. En los Estados Unidos, alcohol es una cosa más prohibido. Por eso, los jóvenes beben mucho más y para estar borrachos. Es una actitud muy diferente. Me gusta mucho Madrid. Pienso que toma un tiempo largo para comprender una vida que es muy diferente a la vida normal para mí. Sin embargo, estoy emocionada pasar cuatro meses en una ciudad nueva.